Iniciativa en Indonesia

Indonesia ocupa el tercer lugar entre los países emisores de gases de invernadero, después de China y los Estados Unidos. La gran mayoría de las emisiones de Indonesia no provienen del uso de hidrocarburos – más bien, emana del despeje y quema de millones de hectáreas de bosques y turberas. Tan sólo el drenaje y desarrollo agrícola de los turberas constituye casi la mitad del total de emisiones de Indonesia, aunque esa actividad se traduce en apenas 1% del PIB del país.

Millones de indonesios en más de treinta mil aldeas rurales dependen directamente de los bosques del país para su sustento. Las industrias de aceite de palma, de celulosa y de papel que son los principales motores de la deforestación le brindan un beneficio relativamente mínimo a aquellas poblaciones. De hecho, los conflictos en torno a los derechos de tenencia de tierra y recursos naturales son comunes debido a que las industrias generalmente adoptan un modelo de negocios de desabastecimiento de recursos, en lugar de invertir en la sostenibilidad, la intensificación, el desarrollo de capacidades y la asistencia técnica para los pequeños propietarios de tierra.

Sin embargo, existen algunas señales positivas. El gobierno de Indonesia se ha comprometido a reducir la deforestación, a reconocer los derechos de tenencia de tierra colectivos para las comunidades rurales, y a adoptar estrategias de desarrollo con baja emisión de carbono. La Alianza del clima y el uso del suelo se ha comprometido a ayudar con este esfuerzo, trabajando con el gobierno, la sociedad civil y el sector privado.

 



 

 

La Iniciativa de la Alianza en Indonesia está compuesta de cuatro estrategias:

  • Apoyar el impulso e implementación de estrategias de desarrollo que apunten a bajos niveles de emisiones, tanto a nivel nacional como a nivel subnacional, con el fin de beneficiar a los pequeños propietarios de tierra, ya que ellos son los motores principales del desarrollo económico rural.
  • Promover enfoques de desarrollo rural que amplíen las oportunidades productivas para las comunidades que dependen de los bosques a la vez que se reducen las emisiones de gas de invernadero.
  • Promover estrategias de desarrollo de baja emisión de carbono que protejan los derechos de tenencia de tierra y recursos naturales con el fin de dotar a los pueblos indígenas y a las comunidades locales de los medios necesarios para que protejan sus bosques.
  • Reducir las tasas de conversión de las turbas y los bosques mediante una transformación de la presión que ejerce la demanda para que esto se traduzca en cambios en las industrias de aceite de palma y papel/celulosa.